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VISITA DE VERIFICACIÓN ESCUELA DE FORMACIÓN INTEGRAL EL REDENTOR Y HOGAR FEMENINO LA ESMERALDA

EL REDENTOR

En la tarde del pasado viernes 20 de mayo en mi condición de Concejal de Bogotá D.C. adelanté una visita de verificación a la Escuela de Formación Integral El Redentor y el hogar femenino La Esmeralda, ubicada al sur de la ciudad (Diagonal 58 sur # 29 – 18 Barrio Villa Ximena).

En primer lugar, Impacta positivamente recorrer las instalaciones del complejo, no sólo por las condiciones físicas en las que se atiende a los jóvenes sino por las calidades humanas y el compromiso advertido con el personal profesional que presta servicios allí.

Nos informan que los índices de reincidencia no son muy altos. Y que, en la actualidad, ni la Escuela de Formación Integral El Redentor ni el hogar femenino La Esmeralda, se encuentran ocupando plenamente su capacidad. Es decir, que el aforo no está a tope y a diferencia de los establecimientos carcelarios u otros centros de reclusión, no tenemos evidencia, al momento de esta visita, de un pliego de denuncias en materia de vulneración de derechos humanos o de buen trato. Sin embargo, indagaremos a efectos de dar trámite a cualquier denuncia sobre el particular.

Importante decir que luego de los acontecimientos del 31 de octubre de 2021 cuando 25 jóvenes lograron evadirse de las instalaciones, no se han vuelto a registrar hechos violentos o intentos de fuga por parte de los jóvenes que adelantan aquí su proceso pedagógico y restaurativo.

Ahora bien, también es importante señalar que subsisten preocupaciones que quisiera poder reducir y superar con el concurso de los actores estratégicos competentes. Me preocupa la población joven que atendiendo allí su sanción penal presenta situaciones de salud mental, para lo cual no tenemos los mejores servicios de tratamiento y seguimiento personalizado acorde a sus patologías, que en muchos casos -dada su exposición prolongada y desde temprana edad a los estupefacientes-, requiere algo más que la administración de medicamentos controlados.

Me preocupa las pocas oportunidades que le ofrecemos a estos jóvenes para demostrar todas sus capacidades acordes a los oficios y aprendizajes adquiridos allí. ¿por qué no conocemos las artes gráficas, prendas, accesorios o el pan que hacen allí? Creo que es necesario abrir una mirada positiva sobre estos jóvenes que desde allí siguen construyendo sueños y proyectos de vida. Principal tarea: reforzar, decididamente, una agenda restaurativa y de reinserción a las oportunidades para los chicos y chicas que cumplen sus condenas en estos establecimientos.

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